La pregunta que dio fundamento a la conformación de la Comisión de Intercambio de Experiencias dedicada a la Enseñanza de la Mejora Continua en las Universidades tiene su primer diagnóstico a partir de una encuesta que arrojó datos para reflexionar.

Es integrada por representantes de la Universidad Nacional de General Sarmiento, la UTN Regional San Nicolás, la Universidad Nacional de Rosario y las análogas de Mar del Plata, Salta y Córdoba, y tiene como propósito plantear estrategias que optimicen el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Mejora Continua en las asignaturas que se desarrollan en las carreras de grado en diversas regiones del país.

“Cuando iniciamos las actividades no fue sencillo, las distancias condicionaban los encuentros y dilataban las actividades. Sin embargo, logramos sortear éste obstáculo utilizando herramientas online, Dropbox al estilo “biblioteca”, minutas para la agenda, una plataforma virtual para encontrarnos por videoconferencia y armamos grupo de WhatsApp para nuestros mensajes inmediatos”, describe María Laura Gallegos, quien trabaja en el Departamento Industrial de la UTN San Nicolás.

A partir de un cuestionario realizado y respondido por los propios miembros de la CIE (muestra no probabilística) lograron establecer una primera aproximación que ofreció conclusiones al interrogante ¿cómo enseñamos la mejora continua en nuestra universidad?
En este sentido, se encontraron tres ejes de importancia:

  • Acerca de las metodologías de mejora continua enseñadas en las asignaturas: el ciclo PDCA y el método de los 7 pasos son los más elegidos por su sencillez, facilidad de comprensión, aplicación y posibilidad de adaptación a diferentes organizaciones.
  • Este eje resume las herramientas de calidad y mejora continua enseñadas y su posible aplicación en la resolución de actividades planteadas. En este campo hallaron un espectro amplio de uso y aplicación: las herramientas de hojas de chequeo y diagrama de flujo se aplican en un 100% de las asignaturas en la resolución de casos. Y para la resolución de casos (83%) se aplican: pareto, tormenta de idea, espina de pescado, matriz de priorización y diagrama de por qué/por qué; y en un 66 % los gráficos de control. Según las investigaciones, estas herramientas demuestran ser las más utilizadas en las organizaciones.
  • En cuanto a las estrategias didácticas utilizadas en las distintas cátedras o materias para la enseñanza – aprendizaje de la mejora continua y las herramientas de calidad, el 100% de las asignaturas utiliza ejercicios de resolución teórico prácticos, siendo una aproximación significativa para la internalización de conceptos y el desarrollo de las competencias del perfil académico. Estos y más aspectos concluyentes, tales como el intercambio con los alumnos, el trabajo en equipo y la utilización de metodologías para la resolución de problemas, indican que la mejora continua puede aplicarse en distintos contextos, ya sea en la producción de bienes y servicios como en procesos educativos de universidades e instituciones.

Mariela Ambrústolo, perteneciente al Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata, reflexiona: “El aprendizaje colaborativo y la suma de miradas nos permitieron enriquecer la forma de enseñar la mejora continua para identificar buenas prácticas docentes transferibles a diferentes cátedras ¡y compartirlas! Esperamos con gran expectativa la extensión de este instrumento a otras universidades, y la incorporación de nuevas facultades y universidades a la CIE ¡para seguir enseñando la mejora continua!”.

Una síntesis de los resultados recabados pueden descargarse aquí