En el marco del 28° Encuentro de Mejora Continua Sameco 2023, queremos compartir la experiencia y sensaciones de quienes ya formaron parte en ediciones anteriores, para poder darle voz y entidad al valor de la presencialidad.

Hoy, compartimos la experiencia de Bárbara Villanueva, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Salta. 

¿Qué te motivó a convertirte en defensora de la mejora continua y cómo ves que impacta positivamente en diferentes aspectos de la vida?

 Mi llegada al mundo de la mejora continua, comenzó a través de la gestión de la calidad. Desde 2003 participo de esa cátedra para estudiantes de Ingeniería Industrial, y allí me formé en la disciplina y filosofía del Kaizen.

 Lo que enseñaba en la cátedra, lo fui aplicando en otros aspectos de mi vida.

También la forma de trabajo en equipo, fue algo muy motivador.

En 2007 tuve mi primer contacto con SAMECO, en un encuentro Nacional. Llevamos un trabajo de investigación junto a otros docentes. Me encantó el reconocimiento que se hacía a todos los participantes. Todos eran importantes, de todos se aprendía. A partir de allí, llevé a SAMECO (como un sinónimo de mejora continua) a mi región.

Podrías contarnos sobre tu experiencia en los encuentros presenciales de mejora continua. ¿Qué tipo de dinámicas y actividades suelen realizarse en estos eventos?

Siempre tengo en mi memoria la cordialidad, el afecto, la profesionalidad y el detalle con que son diseñados y realizados los encuentros presenciales. Se aprende en todo momento… las experiencias de los participantes y el diálogo fraterno en los coffee-break son realmente muy enriquecedores. Esta experiencia me marcó tanto, que año a año intento que mis estudiantes también participen.

Desde tu perspectiva, ¿qué beneficios únicos ofrece un encuentro presencial en comparación con otros medios de aprendizaje en línea?

Las vivencias, el contacto con los reales actores de la mejora continua y el poder preguntar y compartir experiencias tangibles, hace que sean irremplazables los encuentros presenciales. Las actividades virtuales nos pueden ayudar a superar las distancias, pero lo presencial siempre tendrá ese carácter humano y distintivo, que hace que la transferencia de conocimientos se realice de manera directa y efectiva.

¿Podrías compartir un ejemplo concreto de cómo los encuentros presenciales de mejora continua te han ayudado a resolver un desafío o a lograr un objetivo específico?

En mi caso particular, siendo docente universitario, fue el encuentro presencial el que me hizo notar que otros docentes llevaban adelante prácticas semejantes. En un coffee-break, allá lejos y hace tiempo, me contacté con personas maravillosas, con los que constituimos la CIE de enseñanza. 

También me pasó, como algo muy significativo, ver a mis estudiantes desenvolverse con gran soltura, exponiendo y compartiendo, con personas de las empresas. Eso fue muy reconfortante para mí.

 Los encuentros presenciales refuerzan la camaradería y el alineamiento de objetivos.

¿Cómo describirías el ambiente y la energía de estos encuentros? ¿Qué tipo de interacciones y conexiones suelen surgir entre los participantes?

Los encuentros son «energizantes», es como si todos nos pusiéramos al máximo, para compartir, para agregar valor. Por otro lado, son muy cordiales y una característica particular de los encuentros de SAMECO es la organización, la elección de los lugares, la sincronización de las actividades, la cordialidad y el respeto por sobre todo.

¿Cuál ha sido el impacto de asistir a estos eventos en tu crecimiento personal y profesional? ¿Cómo han influido en tu capacidad para generar mejoras tangibles en tu entorno?

El impacto ha sido categórico, fue tanta satisfacción en mi primer Encuentro, que intenté replicar esto en mi región, en las cátedras en las que me desempeño. Hasta en mi tesis de doctorado está reflejado el sello de SAMECO. Pero además de todo lo que incumbe a lo profesional, encontré en los encuentros a personas muy valiosas, que han enriquecido mi red de contactos y a los que espero haber aportado positivamente. 


Para aquellos que aún no han asistido a un encuentro presencial de mejora continua, ¿qué les dirías para motivarlos a unirse y experimentar los beneficios por sí mismos?

Les diría que no se pierdan la experiencia, que año a año se prepara con gran esmero y que contribuye a una formación profesional sumamente importante. Que la comunidad de «mejoradores» que participan son personas generosas que comparten sus conocimientos y experiencias y están abiertos a recibir aportes de los demás participantes.  

¿Qué sugerencia les darías a aquellos que están considerando asistir a su primer encuentro presencial de mejora continua? ¿Qué pueden esperar y cómo podrían aprovechar al máximo la experiencia?

Les sugeriría llegar temprano y no perderse de nada. Leer el programa con anterioridad y seleccionar los trabajos que más les interesa, si es que hay actividades en paralelo. Compartir en los break e intercambiar con los participantes. También los invitaría a interactuar y felicitar a los equipos que participen, quizá es la primera vez que exponen sus trabajos frente a un público.  Hacer preguntas, no quedarse con dudas, participar de las actividades integradoras y responder a las encuestas, para seguir mejorando los encuentros

 

Si queres ser parte de nuestro 28° Encuentro de Mejora Continua, que realizaremos el 25 y 26 de Octubre en Tenaris University (Campana), ingresá al formulario, reservá tu lugar y viví tu propia experiencia:

SAMECO – Preinscripción al 28° Encuentro de Mejora Continua (google.com)